Diálogo ante arquidiócesis para destrabar conflicto con párroco, apuesta de “Don Bosco”

La “pelota” en la arquidiócesis; se acercaron a ellos porque “con el padre Lorenzo no  es posible llegar a nada, más que a la confrontación”, asegura patronato escolar.

En la incertidumbre ante el regreso a clases después del periodo vacacional navideño, se encuentran los directivos del Colegio Don Bosco en Santa Ana Maya. La disputa con el párroco Lorenzo Martínez por el plantel privado está a la espera de ser resuelto entre acusaciones de pretender utilizar el inmueble para beneficio exclusivo, por una parte, y de desconocer un  comodato para desalojar la escuela, por la otra. El patronato espera destrabar el conflicto dialogando con la arquidiócesis.

Cristina Flores Pardo, secretaria de la Asociación Civil Pedro Benavides, patronato que dirige y administra el Colegio Don Bosco, desmintió que este se haya cerrado al diálogo para resolver el conflicto que empezó cuando el clérigo les informó que por obras de remodelación parroquial la escuela sería demolida en un diámetro de 6 metros, luego solicitó espacio para impartir el catecismo, el patronato mostró disposición, “incluso prestando pintarrones y borradores para que las catequistas puedan trabajar de manera adecuada”, resaltó Flores Pardo. 

Además, la secretaria del patronato escolar aseveró con copia en mano que el comodato es totalmente válido, ya que “está notariado y firmado por dos voluntades”, afirmando que la escuela no se hubiese instalado sin un comodato que les autorizara hacerlo.

La joven integrante de la asociación civil responsable del Colegio Don Bosco, afirmó que cuentan con el apoyo de la Arquidiócesis de Morelia, mismo que les comunicó la decisión de respetar el comodato hasta su vencimiento, el 3 de agosto de 2019, e incluso ampliarlo, desmintiendo con ello las presuntas intenciones de las autoridades religiosas de cerrar el colegio, como afirman ha dicho el párroco.

El Colegio fue fundado hace más de 6 décadas y atiende a unos 120 alumnos, hay otras dos escuelas de nivel básico y si se cerrara Don Bosco se harían grupos muy numerosos lo cual, en visión de Cristina Flores, “no es conveniente”.

La situación ha trastocado límites, de acuerdo a Cristina Flores, el padre Lorenzo aprovecha el púlpito para hablar del problema, hay presión del sacerdote hacia los niños en el sentido de que les dice que se va a cerrar la escuela, de hecho, hay algunas familias que se han alejado de la parroquia y buscaron otro templo porque ya no quieren escuchar al cura que no deja pasar oportunidad para azuzar a la gente en contra del colegio, lo que ha ocasionado división entre los santanamayenses, incluso entre familias. “No perdemos la fe ni dejamos nuestras creencias, pero a este señor sí”, sostuvo nuestra entrevistada.

Al rechazar lo expuesto por el cura en el sentido de que por parte del colegio no ha  habido apoyo a las obras de remodelación en proceso, Flores puntualizó que como patronato han realizado kermeses para recaudar fondos para sacar adelante el proyecto de la parroquia, “hemos tratado de mediar las cosas, pero su postura es lo que él dice y no se abre al diálogo”, lamentó.

Comentó que el patronato ha ofrecido pagar el consumo de energía eléctrica del colegio, y participar en el arreglo de la parroquia, a lo que Lorenzo Martínez les ha dicho que de ninguna manera lo permitiría, “definitivamente nos ha cerrado las puertas”.

Negaron haber entregado al párroco llaves del colegio y de mala fe haber cambiado las chapas de la entrada al plantel, lo que ocurrió –explica-  es que se le había entregado un duplicado de la llave y el padre se llevó una techumbre que habían comprado los padres de familia, lo cual se comunicó a la síndica municipal, quien sugirió cambiar la chapa para evitar ese tipo de incidentes; otra ocasión se dañó la chapa de la sección de kínder, pero se avisó a las catequistas para que recogieran la llave a fin de que pudieran impartir doctrinalmente a los pequeños.

El pasado 18 de diciembre el conflicto escaló al límite cuando el párroco tocó las campanas para llamar a la gente a reunión, incitándolos a sacar del inmueble al personal del colegio que realizaba su posada de fin de año, “era una situación incómoda para nosotros y los fieles”, después de esto, la síndica municipal acudió a poner sello de clausura a las puertas del plantel educativo, para salvaguardar el mismo.

“Estamos en compás de espera de qué va a pasar el próximo lunes 7 de enero, cuando se tengan que reanudar las clases, pretendemos llegar como siempre, a tomar clases, y esperar el retiro de sellos para ingresar a la escuela”. Lapelota” está en “cancha” de la arquidiócesis, se acercaron a ellos debido a que con el padre Lorenzo no  es posible llegar a nada, más que a la confrontación.

Ante el vencimiento del comodato en 7 meses, se plantea hablar con la arquidiócesis para buscar una extensión de dicho contrato; en caso de rescindirse, acudirían a tribunales.

Finalmente, la secretaria del patronato dijo que de su parte no les interesa si el párroco se va o se queda en Santa Ana Maya, lo que pide es respeto y que no haya más hostigamiento hacia la escuela ni se incite a la gente, “si él sigue o no. No nos corresponde, nosotros seguimos abiertos al diálogo y a un acuerdo conveniente para ambas partes”.

 

 

 


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