Sin incidentes, reanuda clases la Escuela “Don Bosco” de Santa Ana Maya

Sin incidentes,  una vez que se certificó la violación de sellos en las puertas de acceso, maestros y alumnos pudieron ingresar al plantel escolar privado. Que se valide el comodato vigente, exigen; dispuestos al dialogo con el párroco.


“Que los niños tengan acceso a la educación que es uno de sus derechos y está por encima de cualquier circunstancia”, manifestó el abogado Martín Ramos, integrante del bufete jurídico contratado por la Escuela particular “Don Bosco” para defender la cancelación del contrato de comodato que ampara al colegio para enajenar la propiedad e inmueble que ocupan a un lado del templo dedicado a Nuestra Señora Santa Ana, en la cabecera y municipio de Santa Ana Maya, inmueble del cual se les quiere desalojar con el argumento de que el comodato no es válido, según el párroco local, Lorenzo Martínez.

La hora de entrada en el regreso a clases después del periodo vacacional de diciembre para los alumnos y personal docente de la Escuela “Don Bosco” se postergó hasta cerca de las 9 horas de este lunes 7 de enero, la violación de los sellos colocados por las autoridad municipal en las puertas de acceso como medida precautoria para asegurar bienes, tanto  en el área de preescolar como de primaria impedían  el acceso, mientras los abogados del colegio particular esperaban la llegada de algún representante del Ayuntamiento de Santa Ana Maya que atestiguara y diera fe de los sellos alterados, niños y niñas tomaban clases frente a la puerta de su escuela.

Antes de las 8:00 horas en el reloj parroquial las campanas del santuario repicaron, en minutos y ante la expectante mirada de unas 15 incondicionales del párroco, los abogados Martín Ramos y Santiago Núñez hicieron acto de presencia para realizar los trámites a fin de que niños y niñas pudieran ingresar a clases, “a los presentes les consta que los menores están regresando a clases, se acordó con la sindicatura municipal la colocación de sellos para resguardar los bienes que se encuentran al interior del edificio, son las 08:14 horas del lunes 7de enero de 2019 y están violados los sellos, lo cual, puntualizó Ramos,  es un delito que se debe investigar para dar con los responsables”.

De igual forma, ratificó su disposición y la del patronato escolar al diálogo con el párroco Lorenzo Martínez para llegar a un acuerdo, “lo mínimo que podemos exigir,  no por buena voluntad sino por una cuestión legal, es el cumplimiento del comodato que está vigente y vence en agosto de este año, por lo cual se tiene que validar”.

Abundó que si el padre Martínez desconoce el comodato, lo debe hacer ante los tribunales civiles de Morelia,  pues es ahí donde se debe validar o anular un contrato de comodato y no por decisión unilateral de una persona, es algo que está en las leyes que se deben cumplir y que nosotros vamos a hacer cumplir, porque “no vamos a violentar la ley ni a pugnar por la violencia, de hecho nos hemos retirado en su momento para evitar confrontaciones”, puntualizó.

Más tarde arribó la secretaria del ayuntamiento, Merith Liliana Flores Pardo, quien constató que los sellos habían sido violados por alguien ajeno al colegio,  y entregó un certificado para dar fe de los hechos ante los tribunales correspondientes, aseguró la propia funcionaria.´

Martín Ramos recordó que el Ayuntamiento en este caso un facilitador y mediador, y entre sus funciones está certificando hechos que evidencian la comisión de un delito, por lo que exigió se castigue al o los responsables del acto violatorio de sellos… y leyes.

Una vez en el plantel, el abogado celebró con los alumnos y padres de familia la reanudación de clases, “porque nos asiste la razón y el derecho”, dijo que el haber ingresado a la escuela es un gran paso en la lucha por un derecho de los niños y niñas a la educación.

Informó además que las obras de remodelación en la parroquia fueron suspendidas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), por órdenes del Juez Noveno de Distrito, “informamos al juez lo que está pasando y él ordenó la suspensión de las obras, pero esto no se acaba aún, no es una prueba de velocidad sino de resistencia”, por ello agradeció a los padres y madres de familia que han permanecido unidos y apoyando la permanencia del colegio, no por un capricho, sino por justicia en algo fundamental como es la educación de sus hijos e hijas”.


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