Pagaron obra carretera inconclusa Río de Parras-Real de Otzumatlán


Aunque el camino Río de Parras-Real de Otzumatlán debió concluirse en junio del presente año, antes de culminar la anterior administración, la obra sigue inconclusa y sin fecha de entrega; aún y cuando se reportó como ejecutada y finiquitada.

Amanecer de Michoacán recorrió el camino que conduce a la parte alta y pudo constatar el malestar de los pobladores que advierten una obra deficiente y de mala calidad.

Integrantes de los Comités de Obra de ambas comunidades dijeron desconocer el proyecto de obra que tenía como periodo de ejecución de diciembre de 2017 a junio de 2018, y reprocharon que el ex Presidente Municipal, David Bedolla Martínez, haya incumplido su palabra de NO pagar hasta que quedara terminado el camino.

Y es que antes de que concluyera su gestión, los habitantes de la parte alta se manifestaron en la Presidencia Municipal y fue entonces que se acordó extender una prórroga a la empresa constructora Goxxis Michoacán S.A. de C.V.; prórroga que finalmente incumplió, pues a la fecha sólo se han pavimentado tres kilómetros, aproximadamente, de los cerca de siete kilómetros comprometidos y por los cuales se reportó una inversión de 19 millones 368 mil pesos.

“Las cunetas nada más las están limpiando, coladeras ninguna; pero lo que más nos preocupa es que están metiendo material de baja calidad. Los mismos trabajadores nos han dicho que ya les vale madre, que lo único que quieren es terminar como quede… pero hay unas partes que la capa de asfalto es tan delgada que uno mismo puede retirar el material hasta con los dedos”, sostiene Lorenzo Bejarano Calderón, presidente del Comité de Obra de Río de Parras.

No es de extrañar la frustración que embarga a los ciudadanos de esta parte del municipio, pues las últimas dos administraciones, una del PAN y otra del PRI, gestionaron recursos para este camino que es la columna vertebral del municipio y sin embargo sigue completamente destrozado y en el abandono, a pesar de que por aquí los productores transportan madera y cosechas de maíz, avena y el emblemático mezcal que tanto renombre ha dado a Queréndaro.

Durante el recorrido se observan filtraciones de agua y algunos deslaves, lo que he generado agravado y retrasado los trabajos.

“Este trabajo se dejó de hacer en tiempos de secas, y a lo mejor sí hubiera quedado en tres meses y de mejor calidad, pero se vinieron las lluvias y ahí están los reclamos y las manifestaciones de la gente” reprochó Roberto Maldonado, jefe de Tenencia de Real de Otzumatlán.

En entrevista, el también vocal del Comité Ciudadano de Obra, reveló que en su momento el ex Presidente Municipal y el representante de la empresa constructora se negaron a mostrar el proyecto de obra, por lo que desconocen a detalle en qué consistían los trabajos contratados.

Uno de los Ingenieros nos dijo de plano: Miren yo con ustedes no tengo nada que tratar, yo tengo un compromiso con el Presidente Municipal (David Bedolla) y con ustedes no tengo nada que discutir… Pienso, entonces, que hubo un arreglo entre ellos, no puede ser de otra manera”.

Hablaban, agrega, de que iban a destapar las alcantarillas, pero hay ocho o nueve que están tapadas, y la cuneta tiene partes que ya no sirven y van a dejarla así, porque supuestamente sólo tienen considerados 800 metros de cuneta. Eso no cuadra, porque el control de las aguas pluviales está necesariamente relacionado a la durabilidad del camino. Por eso, la información que tenemos de forma extraoficial es que la obra la pagaron sin que la hubieran terminado y sólo hay una fianza que podrá reclamar el gobierno municipal en funciones del 2%, pero de nada servirá ese recurso para subsanar las deficiencias de la obra.

Roberto Maldonado advierte que el camino en las condiciones como se está trabajando no durará ni un año, pues en algunos tramos la cinta asfáltica tiene un grosor de menos de cinco centímetros.

“Queremos que la compactación sea la correcta, que sea una carretera de calidad y con más durabilidad, porque nosotros vamos a ser los más afectados”.

En ese sentido, pidió a las autoridades municipales, al Congreso del Estado y a la Auditoria Superior de Michoacán tomar cartas en el asunto y la presencia de un técnico que pueda valorar los trabajos que se están realizando, pues este es el acceso también para las comunidades de Milpillas, San José de la Cumbre, San José Lagunillas, Jauja, Palo Grueso y Santo Domingo, ya que si bien nace desde la cabecera municipal de Queréndaro y termina en la zona de Tierra Caliente.

El escabroso camino al paraíso natural del Real de Otzumatlán

El ascenso a la parte alta de Queréndaro nace en un camino que inicia desde el corazón de la cabecera municipal; es una arteria que sigue la afluente de agua que baja con fuerza desde donde algunos visionan retomar el proyecto de la presa El Castillo.
Conforme avanzamos descubrimos un paraíso natural que contrasta con lo sinuoso del camino que inicia desde El Calvario, donde la carpeta asfáltica hace honor al nombre de la misma colonia.

En El Castillo hay portentosas construcciones y desde ahí ya se observan plantaciones de maguey, así como cultivos de maíz y ganado. Los cerros y los grandes pinos nos observan desde las alturas, mientras que el agua rompe con la quietud que aquí se respira.

En Río de Parras los visitantes degustan de las variedades de mezcal que se producen y conforme avanzamos descubrimos una vinata tras otra; se ven las piñas (que son el corazón del maguey) apiladas unas con otras, ya listas y a la espera de que los maestros mezcaleros enciendan la leña para iniciar el proceso de destilación. Ya urge, pues hay poco mezcal y la demanda crece.

El clima se torna cada vez más frio, pero también la vegetación y la naturaleza nos brindan espectaculares tonalidades en sus paisajes. El agua brota por doquier y uno puede imaginar la gama de posibilidades para potenciar el desarrollo de la región, pues además del mezcal aquí los ejidatarios explotan la madera y la resina.

Avanzamos y el camino mejora en los últimos dos o tres kilómetros hasta llegar a Real de Otzumatlán, cuna del mezcal desde tiempos ancestrales. La anterior administración municipal gestionó recursos para rehabilitar la carretera, pero la empresa constructora ha dado largas y las aguas complican los trabajos, además de que hay deslaves continuos por las filtraciones de agua, una constante en todo el trayecto hacia Milpillas, San José de la Cumbre, San José Lagunillas y el resto de las comunidades que colindan con Hidalgo y Tzitzio.

A nuestro regreso nos queda la sensación de una tierra próspera y con un enorme potencial aún sin explorar.

 


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