Regresan a Zinapécuaro 21 palomas mensajeras

El programa benefició en total a 121 personas de 4 grupos, de los que 3 volaron a Illinois y uno a California, informó la alcaldesa Cuqui Silva


María Luisa García es una de las 21 palomas mensajeras que retornaron de la unión americana en el último de 4 vuelos que organizó el Ayuntamiento de Zinapécuaro para hacer posible el sueño de hombres y mujeres, adultos mayores que volvieron a ver a sus hijos, nietos, hermanos, después de décadas sin verlos, mucho menos abrazarlos. En su caso, tenía 20 años sin ver a su hijo Alfredo.

Solo en fotos conocía a sus 4 nietos nacidos en la parte occidental de Chicago, conocida como West Chicago, en el estado de Illinois. “Vengo muy contenta, feliz de haber estado con mi hijo después de tantos años sin verlo”, señaló emocionada.

Detalló que cuando vio a su hijo, quien los recibió en la terminal aérea de Chicago, fue una emoción grandísima difícil de describir, “fue algo maravilloso, lindo, lindo”, agrega mientras observa hacia el techo del aeropuerto “Francisco J. Mujica”, de Morelia, como rememorando el momento, tal vez buscando el cielo para agradecer al creador tan gratificante experiencia.

Mientras familiares de los recién llegados reciben con la alcaldesa Cuqui Silva a los mensajeros que regresan al “palomar” con buenas nuevas para sus familias, doña Luisa García nos cuenta que el balance de este viaje a la tierra del dólar es muy bueno, pues las 21 palomas recibieron una cariñosa bienvenida de parte de sus familiares y las autoridades consulares en la Casa Michoacán,  de Chicago.

“Agradezco de todo corazón, primeramente a mi padre santísimo y después a la licenciada Cuquí y todos los que hicieron posible este sueño de volver a reunirnos con nuestras familias, les estoy eternamente agradecida”, manifestó la septuagenaria señora.

José Job Hernández manifestó que el programa de Palomas Mensajeras, implementado por el gobierno estatal “es realmente bueno”, el voló a la ciudad de los vientos para estar tres semanas con su hijo y una hermana, a los que pudo estrechar después de 18 largos años, en una experiencia “súper”, tras lo cual un nudo en la garganta le impidió articular palabra.

Después nos relató que su hijo y su hermana lo sacaron todos los días a pasear y a conocer Chicago, en compañía del nieto que conoció en este viaje,  por lo cual definitivamente extrañará estos días, que hoy están entre los mejores de su vida, “ahora podría morir tranquilo y feliz”, aseguró antes de partir con un hijo hacia su natal Zinapécuaro.

La alcaldesa de aquel municipio, María del Refugio Silva Durán, dijo esta cuarta parvada de palomas mensajeras regresó gustosa y con muchos sentimientos encontrados, por la felicidad de ver a sus familiares queridos después de muchos años de no abrazarlos, “Bendito Dios que me dio la oportunidad de llevar este cuarto grupo”, de los que,  detalló, 3 volaron a Chicago, Illinois, y 1 a Los Ángeles, California, totalizando 121 zinapecuarenses que cruzaron la frontera para cristalizar su más caro anhelo: abrazar nuevamente sus hijos, hermanos, nietos, primos, quienes impedidos por la falta de documentos, no viajan a su terruño para visitar a sus familias.

“He podido ser puente para reunir a mamás con sus hijos”, lo cual Silva Durán consideró una bofetada con guante blanco para el presidente norteamericano Donald Trump, ya que el único afán de este noble programa es trabajar institucionalmente con el secretario del Migrante y en su caso con el Mayor de la ciudad de Chicago, “nuestro mensaje al presidente estadounidense seria que los mexicanos queremos establecer puentes y no muros, y a los michoacanos nos interesa nuestros estado”, dijo.

Cuqui Silva refirió que este programa le permitió saludar después de muchos años a un ex compañero de escuela, al que reunió con su madre Carmen, ausente durante un cuarto de siglo de su vida, lo cual definió la edil como “doblemente estimulante”, tomando en cuenta que ella ya no tiene a su madre, y que pudo reencontrarse con un excompañero y amigo.

En total fueron 121 familias bendecidas por este programa que coordinadamente llevan a cabo el Ayuntamiento zinapecuarense y la secretaría del Migrante del gobierno estatal, “conocimos verdaderas historias de vida, de gente que tenía entre 17 y hasta 27 años sin ver a sus parientes”, son experiencias que yo espero les dé continuidad el nuevo presidente municipal, estableció Cuqui Silva.


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